sidearea-img-1
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit, sed diam nonummy nibh euismod tincidunt ut laoreet dolore magna aliquam erat volutpat.
sidearea-img-2 sidearea-img-3 sidearea-img-4 sidearea-img-5

Recent News

Newsletter

[contact-form-7 404 "Not Found"]

Autor: Mario De Chiara (Estudiante Erasmus del tìtulo de Grado de Economìa, FCEE, UCLM)

La economía digital se refiere a una economía que se basa en tecnologías de información digital, aunque cada vez más la percibimos como un negocio a través de mercados basados ​​en Internet y la World Wide Web. La economía digital también se llama Economía de Internet, Nueva Economía (New Economy) o Economía Web.

Asì, podemos definir la economía digita como el sistema de producción e intercambio basado en tecnología de la información. Es importante tener en cuenta que èsta no se limita a Internet, porque la economía digital tiene un alcance mucho más amplio que la Red. Incluye todas las diferentes tecnologías, tanto de hardware como de software, tanto online como offline: desde sistemas cloud hasta móviles, desde “Internet of the Things” (IoT) a Big Data, hasta las redes sociales.

El fenómeno más importante es la creciente integración e hibridación entre la economía digital y la tradicional, cuyos procesos de producción se transforman y optimizan con la tecnología digital.

Las características que forman la Economía Digital son las siguientes:

  • Toda la información utilizada se encuentra en forma digital, lo que permite que pueda transferirse gran cantidad de información de forma inmediata.
  • El conocimiento es la parte fundamental y mediante el cual funciona lo demás, dejando a un lado los recursos tradicionales.
  • Permite vincular a comerciantes, proveedores y usuarios de una manera más directa.
  • Fomenta el desarrollo de nuevos productos y servicios, haciendo uso de la imaginación y la creatividad.
  • Impulsa la globalización económica, ya que las empresas tienen acceso a los mercados en el extranjero.

Para entender mejor el concepto de economía digital, vamos algunos casos en donde se hace presente:

  • Plataformas de trabajo: Aquellos portales de trabajo en línea en donde se oferta y demanda empleados de trabajo para diversas empresas.
  • Criptomonedas: Monedas digitales tales como BitCoin, Ethereum, etc. las cuales son comercializadas exclusivamente a través de Internet y hoy en día toman cada vez más importancia.
  • Internet de las cosas: Aquella tendencia a darle una conexión a Internet a los objetos cotidianos del día a día.
  • Tiendas en línea: Hoy en día, las grandes marcas comercializan sus productos tanto en locales físicos como en Internet.
  • Sitios de compra-venta: Tales como eBay, MercadoLibre o Amazon, se han tornado tan importantes que juegan un papel clave en la comercialización de productos y la economía de estos.

 

En lo que se refiere a Italia, a pesar del progreso innegable de los últimos años, èste tiene un retraso preocupante en comparación con los países más industrializados, una distancia que contribuye al pobre crecimiento de la economía nacional.

Según el Global Information Technology Report de 2016 publicado por el World Economic Forum, Italia ocupa el puesto 45 de 139 países. El índice mide cómo las economías utilizan las oportunidades que ofrecen las Tecnologías de la Informaciòn y la Communicaciòn (Information and Communications Technologies, ICT) para mejorar la competitividad de las empresas y el bienestar de los ciudadanos.

En la parte superior del ranking se encuentran Singapur, Finlandia, Suecia, Noruega y Estados Unidos. Entre los países europeos, Alemania es el 15, Francia el 24, Irlanda el 25 y España el 35. Delante de Italia también está Polonia (42).

El retraso italiano se debe esencialmente a tres factores principales: un contexto regulatorio y administrativo desfavorable, una brecha de infraestructura que determina una brecha digital significativa para provincias enteras y regiones italianas, asì como una reticencia cultural de las empresas (especialmente las pequeñas y medianas) a invertir en tecnologías digitales para innovar sus procesos y productos.

Debe tener el objetivo de difundir una cultura que sea favorable a la innovación digital entre empresas, consumidores y tomadores de decisiones públicas, sabiendo que este es un camino obligatorio para aquellos que desean gobernar y superar los desafíos a los que se enfrentará la sociedad del futuro.

Para mejorar la situación se podría empezar por adoptar plenamente, las tecnologías digitales a la hora de gestionar la comunicación e incluso más procesos y otras actividades que mejorarían con este proceso de transformación digita. Los datos, es decir, la información, deben convertirse en un pilar de cualquier estrategia, así como el activo en el que apoyarse.

Proveerse equipos tecnológicos de última generación es indispensable, así como proporcionar a los empleados los equipos más avanzados, actualizándolos al paso de la evolución tecnológica.

Según el análisis de Leaders 2020, los líderes digitales registraron un desempeño económico más alto: el 76% de los gerentes que caen dentro de la definición registraron un aumento significativo en la rotación y las ganancias, en comparación con el 55% de la muestra total.

Entre los beneficios también están la satisfacción y el fuerte sentido de inclusión de los empleados: de los líderes digitales, los cuales se declaran más satisfechos con su trabajo (87%) que los otros gerentes (63%), así como una mayor cultura inclusiva y un fuerte liderazgo, considerando que los empleados líderes digitales prefieren mantener su posición incluso cuando hay otras ofertas de trabajo disponibles, alrededor del 21% más que otros gerentes.

Como conclusión, es interesante destacar que la economía digital es un tema crucial en el que nos jugamos el futuro, pero que en algunos paìs hemos comenzado con extrema demora. Avanzando en la digitalización, el mundo del mercado de trabajo que teme una posible pérdida de empleos. Pero la única forma de vencer estos miedos es a través de la actualización en lo que se refiere a habilidades digitales, come ocurre en nuestro campo de trabajo relacionado con la economía y administración pública.

La transformación digital está diseñada conjuntamente en entornos, públicos y privados, a través de procedimientos de participación abierta,  conocidos como «open innovation«.

Así, Italia se encuentra solo al comienzo de un proceso que debe conducir a rediseñar el país. Por ello, es urgente que Italia tome una decisión fundamental: que es la de querer ser parte del proceso de trasformaciòn digital, como protagonista, en loque se refiere a explotar el potencial de las tecnologías sin subestimar la complejidad de estos nuevos retos.

El paso crucial es adquirir una visión de gobernar el cambio en todos los niveles de una sociedad capaz de generar valor de la innovación en términos de nuevas oportunidades para la economía, el empleo, la cultura, el bienestar, la riqueza y la administración pública.