sidearea-img-1
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit, sed diam nonummy nibh euismod tincidunt ut laoreet dolore magna aliquam erat volutpat.
sidearea-img-2 sidearea-img-3 sidearea-img-4 sidearea-img-5

Recent News

Newsletter

[contact-form-7 404 "Not Found"]

Autor: Rosendo Rodenas García (Alumno de la asignatura “Dirección Financiera”, de 4º de Grado de Economía, FCCE, UCLM)

El pasado 6 de Noviembre tuvo lugar en el edificio de la Diputación un debate a cuatro bandas organizado por ASEFE (Asociación de Economistas y Futuros Emprendedores) que abordaba la cuestión de cuantos fines de semana debería tener la feria y como consecuencia qué tipo de feria quieren los albaceteños para los próximos años. Como representantes de los distintos agentes interesados en la cuestión se encontraban Aurelio Pretel, historiador; José Reina, presidente de la FAVA (Federación de Asociaciones de Vecinos, Consumidores y Usuarios de Albacete); Julián Ros, Vicario Judicial de la Diócesis de Albacete; y Juan Sánchez, Presidente de los hosteleros de ciudad, todo ello moderado por el profesor de la UCLM, José baños. También se encontraban en la sala representantes de casi todos los partidos políticos que se presentaron a las últimas elecciones municipales, con la excepción del Partido Popular, actualmente en el gobierno, que no acudió al evento.

Entre los participantes en el debate desde un primer momento se han visto dos posiciones claramente diferenciadas entre el portavoz del sector de la hostelería y el presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Albacete, mientras que el representante de la Iglesia dejó claro desde el primer turno de intervención que la decisión recae sobre la sociedad civil y que no tienen una posición oficial respecto a la cuestión. De ahí que sus aportaciones al debate fueron en la dirección de aportar referencias a la relación de la Feria con la Virgen de los Llanos y menciones a los orígenes de la misma.

Volviendo a las dos líneas de debate principales, en primer lugar el portavoz de los hosteleros ha defendido, como era de esperar, la necesidad de que tenga dos fines de semana para lograr incrementar la llegada de gente de fuera que, a su juicio, es uno de los principales motivos de entrada de dinero en el sector albaceteño de la hostelería, argumentando para ello la diferencia de las cifras entre los fines de semana y los días entre semana. Además ha señalado que esta entrada de dinero no afecta solo al sector de la hostelería, sino que repercute en la economía de la ciudad de forma directa e indirecta.

Por el contrario, el presidente de FAVA mostró una especie de decálogo con los inconvenientes y problemas que se generarían para los vecinos de Albacete como consecuencia de albergar dos fines de semana , así como también una serie de quejas sobre los problemas actuales de la feria referidos a transporte, higiene, imagen que proyecta la ciudad, etc.

Ahora bien, si tenemos en cuenta que la Feria, a pesar de su brevedad , es uno de los principales motores de la economía de la ciudad y que es probablemente el acontecimiento con mayor impacto a lo largo del año en Albacete, los problemas en cuanto a falta de comunicación, de planificación y de colaboración entre los distintos agentes, es decir, vecinos, ayuntamiento y hosteleros, me lleva a la conclusión de que no se tiene en cuenta realmente la importancia de la Feria para la ciudad y realmente era necesario un debate sobre esta cuestión.

El ayuntamiento tiene por delante mucho trabajo a la hora de poner de acuerdo a dos partes con unos intereses tan enfrentados entre sí. Por una parte los vecinos de Albacete que escuchando los argumentos de su representante reclaman una Feria con más contenido cultural principalmente para la gente de la ciudad, manifestando su malestar por los problemas que genera la gente de fuera durante los fines de semana en feria. La otra cara de la moneda que son los hosteleros defienden, como es normal, la cantidad de dinero y empleo que generan esos visitantes sobre la ciudad.

En mi opinión, ante la dificultad de llegar a un acuerdo entre las dos partes, y la probable pérdida de valor y prestigio de la Feria si no se actúa, una opción que se podría plantear es, en primer lugar, un estudio sobre qué tipo de Feria quieren los ciudadanos de Albacete. En segundo lugar, se debería realizar también un estudio por parte de los hosteleros y el Ayuntamiento sobre qué tipo de demanda es la que atrae a los visitantes a la Feria. Así, si los resultados de los dos estudios fuesen contradictorios, una opción sería dividir la Feria de Albacete en dos periodos claramente diferenciados, como ya sucede en algunos eventos similares: un periodo enfocado en aquello que representa en mayor medida la tradición y la cultura, que es por lo que abogan los vecinos, y otro periodo centrado en la Feria que reclaman los hosteleros, una feria más orientada al consumo y al gasto de los visitantes en la ciudad.

Para terminar, un elemento clave que no se debe olvidar es el tema de la organización y planificación de la Feria de Albacete, de forma que dejar este debate en el tintero me parecería un error a la hora de evitar tomar decisiones precipitadas a unos meses del inicio de la Feria. Por ello, veo la necesidad de mantener este debate abierto, ya que es mucho dinero, trabajo y prestigio lo que se juega Albacete en su Feria.