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Autor: Luis Sahuquillo Leal (Alumno de la asignatura “Dirección Financiera”, 4º de Grado en Economía)

El pasado mes de Julio saltó a la palestra de la información económica y bursátil uno de los mayores escándalos financieros de la historia española. Un informe de una empresa norteamericana totalmente desconocida dedicada al análisis financiero ponía el punto de mira en uno de los valores estrella del Mercado Alternativo Bursátil (MAB): Gowex.

 Research desveló que esta empresa, con una capitalización de 1.400 millones de euros, había falseado sus cuentas durante los últimos cuatro años. La reacción no se hizo esperar y tras 3 días de polémica su cotización fue suspendida, dejando atrapados a 5.000 accionistas que confiaron en los supuestos buenos resultados que presentaba esta compañía.

Pero, por desgracia, Gowex no ha sido un caso aislado. Aunque no hayan tenido la relevancia informativa que Gowex, el MAB ha tenido otros fracasos.

Entre ellos destacan Carbures, otro valor estrella que ha visto su cotización suspendida por la existencia de irregularidades en sus cuentas, y Zinkia, declarada en concurso de acreedores. Por tanto, parece quedar en entredicho la calidad de los controles que deben superar las compañías que deseen cotizar en este mercado.

La existencia de este mercado es positiva para que las PYMES puedan acceder a una financiación que en los tiempos actuales, donde el acceso al crédito bancario está restringido, puede llegar a ser vital para este tipo de empresas, cuya importancia para la economía es máxima, ya que crean el 63% del empleo de este país.

Si este mercado no funciona correctamente, apareciendo casos como Gowex o Carbures, la confianza en este mercado se podría resentir. Sin embargo, los datos no reflejan esto.

Quizás el caso más significativo sea el de Facephi, la empresa alicantina dedicada al desarrollo de tecnologías de reconocimiento facial. Con solo 16 empleados y unos resultados de explotación negativos en los últimos años (durante el primer semestre de este año fue de -320 mil €), durante su primer día de cotización -el cual fue unos días después de la aparición del informe de Gotham City Researchs- se revalorizó un 109%.

Otro valor a destacar por su sobrevaloración es Ebioss. Presentando también resultados de explotación negativos, a 31 de diciembre de 2013 sus acciones estaban revalorizadas un 163,8%.

Estamos, por tanto, ante un mercado que presenta todos los síntomas de sufrir una burbuja. Que empresas con unos estados financieros tan endebles experimenten estas revalorizaciones tan elevadas parece indicar que sus acciones son objeto de especulación pura y dura. Si a esto le sumamos que se trata de un mercado con muy poca liquidez, donde el volumen de negociación es muy reducido, el riesgo para un inversor particular es máximo.

Como conclusión, parece que Bolsas y Mercados Españoles (BME) y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) – reguladores de este mercado- deben decidir si desean que el MAB cumpla correctamente su función deseada y sea en una alternativa de financiación para las PYMES, o que el MAB se convierta en un mercado estigmatizado donde las malas prácticas tengan cabida y a la larga tanto los inversores como las empresas cotizadas se vean perjudicados.