Podemos ha planteado nuevas líneas de política económica que han logrado contentar a los ciudadanos, pero a la vez les ha transmitido incertidumbre, generándoles ciertos interrogantes como: ¿qué ocurrirá si Podemos gana las elecciones?, y si esto ocurre, ¿las propuestas de Podemos son viables o es pura ciencia ficción?

Las líneas económicas de Podemos combinan medidas populares –como el incremento del salario mínimo o el aplazamiento de la deuda hipotecaria de familias en dificultades y la lucha contra el fraude-, con otras que pueden provocar un terremoto financiero –como la recuperación de los sectores básicos de la economía en manos privadas a través de la expropiación o la revisión de la deuda del rescate bancario-. Con estas líneas económicas Podemos propondría un cambio radical en la economía

La medida popular consistente en aumentar el salario mínimo permitiría defender al trabajador y que la remuneración que obtenga de su fuerza laboral en el proceso productivo sirva para mantener unos niveles aceptables de vida. Además, sería una propuesta para aumentar el consumo de los hogares, con la finalidad de incrementar la demanda agregada haciendo crecer la economía. Sin embargo, esta medida tendría varios detractores como la UE, que sigue aconsejando a España que disminuya la rigidez del mercado de trabajo bajando el salario mínimo para posibilitar la entrada de nuevos trabajadores. Por tanto la medida que propone Podemos del salario mínimo podría dificultar la reducción del desempleo, ya que promueve un mercado laboral más rígido y menos flexible. Sin embargo, esa dificultad será contrarrestada por el aumento del empleo generado por el mayor consumo, ya que los trabajadores –previsiblemente- verán aumentada su renta.

Con unos efectos parecidos a la anterior propuesta estaría la imposición de una renta básica, que sería una medida necesaria para erradicar las situaciones de pobreza y exclusión social que están sacudiendo terriblemente en la actualidad a España. El mayor exponente de ello lo vemos en la tasa de pobreza infantil que ha aumentado significativamente en los años de crisis, situando a dos millones de niños bajo el umbral de la pobreza. Ante tal situación desoladora esta medida tendría un gran impacto social, pero también sería tachada de utópica por algunos economistas argumentando que los presupuestos no podrían hacer frente a semejante gasto.

La propuesta que es más cuestionada sería el nuevo sistema de pensiones donde se reduce la edad de jubilación y el aumento de las pensiones, y que desde cualquier punto de vista sería irrealizable, ya que se está produciendo en España un envejecimiento de la población, siendo imposible asumir ese aumento del gasto con el presupuesto existente.

Otras medidas que consisten en imponer un mayor castigo al fraude y la que aboga por el aplazamiento de la deuda hipotecaria de las familias en dificultades serán recibidas con los  abiertos por gran parte de la población. Estas dos propuestas son de las que posiblemente hayan captado más votos, ya que son medidas de defensa para los ciudadanos, que se ven vulnerables ante las prácticas fraudulentas de ciertos representantes políticos de la “casta” –como diría – y de los bancos.

Por otra parte, el sector financiero se vería muy afectado por la entrada en el poder de Podemos, ya que se proponen otras líneas de actuación muy identificadas con las que siguen ciertos países latinoamericanos, debido a su parentesco.

Una de las medidas más relevantes relativas a este sector consiste en declarar el impago de la deuda que se considerara ilegítima. Para eso propone realizar una auditoría para depurar responsabilidades y tomar medidas contra sus responsables. Algunos economistas han dado la voz de alarma por las repercusiones que tendría no pagar la deuda en los mercados financieros, pero la propuesta no tiene la finalidad de no pagar la deuda, sino lo que se pretende es proteger los derechos sociales por encima de los acreedores de la deuda, declarando ilegitima parte de la deuda en la que los acreedores sin escrúpulos se han aprovechado de los ciudadanos. En mi opinión, sería una propuesta realizable que nos quitaría las cadenas que nos amarran a una deuda tan elevada como nuestro PIB.

Por último, como una de las propuestas más sonadas y la que más atemoriza a empresarios y a posibles inversores es la nacionalización de sectores estratégicos, como puede ser el sector de la electricidad. Es una medida para proteger al ciudadano de posibles prácticas fraudulentas como el oligopolio en la electricidad. Pero esto afectaría gravemente a la inversión extrajera directa en nuestro país, ya que muchas empresas elegirían otros lugares donde invertir. Con esta propuesta de nacionalización se debereía tener especial cuidado, porque atraer empresas para generar puestos de trabajo es esencial para luchar contra el desempleo.

En resumen, las medidas expuestas anteriormente serían propuestas encaminadas a romper la desigualdad creciente que se está implantando en nuestra sociedad en crisis. El aumento del salario mínimo, la lucha contra el fraude y el aplazamiento de la deuda hipotecaria son medidas viables –en mi opinión- que serían esenciales en la sociedad actual. Por el contrario, la renta básica sería también una necesidad esencial en este caso para disminuir la pobreza, pero existe una gran dificultad para implantarla por la insuficiente capacidad para financiarla. Se tendría que hacer una restructuración de gastos e ingresos fiscales del Estado. La medida que no se podría llevar a cabo –en mi opinión- sería la de reformar el sistema de pensiones, debido principalmente a la nueva estructura de la pirámide poblacional, donde se aprecia un envejecimiento de la población y un índice de natalidad bajo. En el ámbito financiero, la auditoría de la deuda y la nacionalización son dos propuestas viables, pero hay que tener en cuenta las repercusiones en la financiación e inversión extrajera que son muy importantes para generar empleo.