El valor de muchas empresas depende directamente del capital humano que integra dicha entidad. El fundador de una empresa líder en su sector encarna el papel de visionario, un carácter creativo y dotes para el emprendimiento. Los altos directivos reportan un gran beneficio a las sociedades, en la mayoría de los casos superior al sueldo que reciben por la explotación de su talento.

La muerte de estas personas no pasa desapercibida por los mercados financieros. El fallecimiento de  supuso una caída en torno al 1% del valor bursátil de Apple. Otro ejemplo más cercano ha sido la caída de las acciones del  (en valores similares) tras la muerte de su presidente .

No sólo la muerte provoca estas caídas bursátiles. Las enfermedades de directivos o fundadores también se reflejan en las cotizaciones en Bolsa. Siguiendo con los ejemplos anteriores, el anuncio de la grave enfermedad que padeció Steve Jobs hizo a las acciones de Apple resentirse en torno a un 5% a la baja.

Los mercados financieros no son perfectamente eficientes, de ahí la existencia de oportunidades de arbitraje. Este caso pone en evidencia un nivel de eficiencia semi-fuerte en los mercados financieros. La información pública se traslada a los precios del mercado, pero parece que es posible conseguir una ganancia –por pequeña que sea- utilizando información privada.

Existen algunos estudios en relación a este tema, como puede ser el trabajo de Nguyen y Nielsen (2014) que analiza 149 muertes súbitas de directivos de empresas norteamericanas, obteniendo una caída media del 1,22% en la cotización de las acciones de la compañía.

El nombramiento de un sucesor provoca un retorno en la cotización hacia su nivel de valoración normal. Esto suele producirse unos días después del fallecimiento. Aunque suene frívolo, debemos plantearnos comprar acciones tras la muerte o enfermedad de estas personas, antes de que acabe el “luto” y vuelvan a subir de precio.

No olvidéis de ingresar mi parte de ganancia en mi cuenta bancaria por facilitaros esta información… y estad atentos a las necrológicas. Referencias

Nguyen, B.D. y Nielsen, K.M. (2014): What Death Can Tell: Are Executives Paid for Their Contributions to Firm Value?, Forthcoming in Management Science.