sidearea-img-1
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit, sed diam nonummy nibh euismod tincidunt ut laoreet dolore magna aliquam erat volutpat.
sidearea-img-2 sidearea-img-3 sidearea-img-4 sidearea-img-5

Recent News

Newsletter

[contact-form-7 404 "Not Found"]

Autor: Ángel Carlos Moya Madrid (Alumno de la asignatura “Dirección Financiera”, 4º de Grado en Economía)

Actualmente el número de horas no remuneradas suponen un gran problema en términos de empleo. Esta cifra ha sido de gran importancia en este último trimestre, ya que ha sido la más alta desde el año 2008. Este problema provoca un aumento de la economía sumergida, la cual afecta a nuestro PIB.

Sabemos que este hecho está mal, pero dependiendo del punto de vista, ya sea del trabajador, del empresario o del parado el hecho puede cambiar. Al trabajador le beneficiará el hecho de que se remuneren las horas extraordinarias, ya que cotizará más y en el caso de ser despedido tanto su indemnización como su prestación por desempleo serán mayores.

El desempleado verá que esas horas extraordinarias las podría suplir él mismo, ya que el empresario necesita más mano de obra, por tanto le afecta el problema de las horas extraordinarias.

Por último, desde el punto de vista del empresario este hecho no es que esté bien, sino que no hay otra opción para ser eficientes y competitivos en la situación que estamos viviendo.

Estamos de acuerdo en que el hecho de no remunerar las horas extraordinarias es un problema de empleo, pero, ¿no sería mayor problema el hecho de que las empresas cerrasen por no ser rentables y por tanto tener que despedir a todos los empleados?

Es cierto que muchas empresas se aprovechan de estos métodos para sacar un mayor beneficio, pero hay otras que lo necesitan para “sobrevivir”. Por tanto, debemos de plantearnos si moralmente es correcto o no, sabiendo que legalmente no lo es.

Los sectores que suelen recurri a este tipo de práctica son la industria manufacturera, el comercio y reparación de vehículos, y las actividades sanitarias y de servicios sociales. Esto es lógico, puesto que los sectores mencionados utilizan gran cantidad de mano de obra.

Desde el punto de vista de los sectores, los de mayor peso son los relacionados con actividades financieras y de seguros, el sector de información y comunicaciones, y el de educación.

El problema de la no remuneración de las horas extra ocurre en la mayoría de casos en las pymes, ya que son las empresas a las que más les ha afectado la crisis, y por tanto no tienen medios para seguir adelante. Los apoyos a este sector de las pymes son insuficientes, y hay que tener en cuenta que ocupan más del 90% de las empresas en , y por consiguiente albergan la mayor parte del número de empleados. Si no se les ayuda tendrán que buscar ellas mismas métodos o procedimientos para poder seguir en funcionamiento, como es el caso que estamos tratando, el tema de las horas extra sin remunerar.

Sin un apoyo a estas pequeñas y medianas empresas no podremos tratar de solucionar el tema de la economía sumergida, que engloba el tema que estamos tratando. Es muy importante ayudarlas, porque sin ellas nuestra actividad económica caerá, aumentará el desempleo, disminuirá el consumo, y por tanto no podremos resolver el problema que tenemos, que es la gran crisis económica que sufrimos.

El objetivo es salir de esta crisis económica y poder mejorar, y para ello debemos buscar métodos efectivos para solucionar este problema y dejar de hacerle la vida imposible a estas empresas que gracias a su esfuerzo hacen que el país pueda seguir adelante.

Con todo esto podemos plantearnos si moralmente es bueno o no el hecho de no remunerar las horas extra, pero no olvidemos la gran importancia que tienen las pymes en nuestra sociedad.