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Autor: José Ángel Salamanca Ramírez (Alumno de la asignatura “Dirección Financiera”, 4º de Grado en Economía)

Actualmente en España nos encontramos en una situación crítica a la hora de encontrar trabajo. Además, tenemos una de las tasas más elevadas de desempleo de la Unión Europea, un 25.98%. Para plantear este problema debemos de señalar qué entendemos por sobre cualificación, una situación que se produce cuando las personas tienen unos estudios superiores al trabajo que desempeñan. En España encontramos que el 31% de la población con estudios superiores (estudios universitarios o postgrados) tiene un empleo inferior al que le correspondería de acuerdo con sus estudios. Y este dato nos coloca en el puesto número uno de los países en Europa de personas sobre cualificadas.

Esto ha propiciado que los jóvenes con estudios superiores no tengan otra alternativa que emigrar a otros países europeos donde ese capital formado es más valorado y tiene mejores oportunidades de encontrar un trabajo de acuerdo a su formación. Este problema se ve reflejado en la población comprendida entre 20 y 24 años con estudios superiores, que tiene una tasa de paro del 45.01%, y personas entre 25 y 29 años, con una tasa del 25.32% de paro. Por lo tanto, la cualificación en España no es el problema, porque tenemos una gran mano de obra cualificada para desempeñar los diferentes puestos de trabajo, luego estamos desaprovechando todo ese capital humano que tenemos sin utilizar, el cual ha supuesto un coste elevado ,ya sea por el mantenimiento público o privado de universidades.

Entonces, ¿cuál es el problema de no encontrar un trabajo adecuado a la formación?

Los fallos los encontramos en nuestro sistema productivo, el cual no es capaz de colocar a toda nuestra mano de obra cualificada en el mercado laboral de forma óptima. Para ello, el Estado debería de potenciar aquellos sectores donde la cualificación sea una condición indispensable para poder trabajar, fomentando así la aparición de empresas más especializadas, y no como ha venido haciendo en los años anteriores a la crisis, donde el Estado favoreció la expansión del sector de la construcción que requiere poca mano de obra formada.