sidearea-img-1
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit, sed diam nonummy nibh euismod tincidunt ut laoreet dolore magna aliquam erat volutpat.
sidearea-img-2 sidearea-img-3 sidearea-img-4 sidearea-img-5

Recent News

Newsletter

[contact-form-7 404 "Not Found"]

Autor: Juan José Rubio Guerrero – Catedrático de Economía Aplicada. UCLM

Durante los últimos meses estamos asistiendo a un goteo incesante de datos que nos hacen ser razonablemente optimistas sobre la marcha de la economía española. Sin ánimo de ser exhaustivo, voy a tratar de desgranar algunos que me parecen especialmente destacables. En primer lugar, el PIB suaviza su caída, en tasa intertrimestral, hasta el -0,1% en el segundo trimestre, esperándose para el tercero un crecimiento positivo del 0,2%. Con esta dinámica, el número de parados, según EPA, cae por debajo de 6 millones, al registrarse una creación de empleo de 150.000 personas en la última encuesta. Se trata de la primera reducción del paro estimado desde 2007, desestacionalizando la serie, y la mejor cifra de reducción en los últimos 13 años. Por su parte, el Indicador Sintético Adelantado de la economía española, que avanza el comportamiento a futuro de la misma, acumula dos trimestres ascendentes, el último con tasa positiva interanual, lo cual está en línea con el indicador compuesto adelantado de actividad de los países de la  que mejora en abril por octavo mes consecutivo.

Los costes laborales están permitiendo alcanzar el punto de equilibrio en el mercado de trabajo. Desde 2009 se ha recuperado un 7% de la productividad pérdida y en 2012 cayeron los costes brutos un 0,8%, la primera caída desde el inicio de la serie en 2000.

Las exportaciones están creciendo al 8% en los cinco primeros meses de 2013, frente al 1,7% de crecimiento experimentado en 2012. Las ventas al exterior ya suponen un 33% de nuestro PIB, es decir, 10 puntos porcentuales más que en 2009.  es el único país desarrollado que mantiene su cuota de exportaciones en el comercio mundial, en torno al 2% del total. Además, las exportaciones fuera de  superan ya el 40% del total. Por su parte, el superávit en la Balanza de Pagos por cuenta corriente permitirá que, después de muchos años, la economía española tenga una capacidad de financiación de en torno al 2% del PIB en 2013.

La inversión extranjera recupera el pulso y la confianza en España al crecer un 3,4% en 2012, mientras que en el conjunto de la UE cae un 40%.Al mismo tiempo, el crecimiento de las adjudicaciones internacionales en licitaciones de obras a empresas españolas ha crecido en un 54%, hasta los 50.000 m€, es decir, en torno al 5% del PIB español.

Sin embargo, algunas sombras se ciernen sobre este panorama optimista: el patrón de comportamiento de la economía española sigue apoyado excesivamente en las exportaciones, con un capacidad limitada para soportar todo el peso del crecimiento español, por lo que, si no se d¡namizan pronto los componentes internos de la demanda, la recuperación será lenta y gradual con tasas de crecimiento inferiores al 1% incapaces de crear empleo neto en grandes proporciones. Según los datos de Contabilidad Nacional, la demanda interna sigue siendo negativa, lo que compensa la evolución positiva de la demanda externa. Mantener el pulso de la demanda externa y recuperar los niveles de consumo e inversión nacional poco a poco con medidas de impulso fiscal y reformas estructurales, son los derroteros que pueden hacer que el crecimiento español sea estable y sostenido a medio plazo para generar empleo de calidad. Un posible riesgo en esta dinámica surge del posible rebote al alza de la prima de riesgo que podría afectar a las condiciones financieras de las empresas. Sin olvidar los problemas energéticos que pueden dispararse este otoño si las crisis políticas de  y  alcanzan niveles incontrolables.