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Por: Gastón Balderas

La seguridad, la emisión de moneda y en algún que otro país la mayor parte de la provisión servicios está monopolizada por el Estado. Irónicamente cada Estado tiene un departamento, ministerio o cualquier otra instancia administrativa encargada de velar por la libre competencia dentro el “mercado”.

Estas instancias administrativas tienen un común denominador, una directriz marcada, a la hora de aplicar sus políticas para alcanzar su ideal de un mercado donde reine la competencia perfecta.

Bueno pues, una vez que el monopolio estatal se encarga a sí mismo la salva guarda de la competencia perfecta, castiga al sector privado en tres situaciones puntuales argumentando tres tipos de comportamientos anticompetitivos.

  1. Cuando una empresa vende un bien o presta un servicio por debajo del precio que el Estado considera ¨de mercado¨ la empresa en cuestión es multada por practicar el ¨dumping¨.
  2. Cuando una empresa vende un bien o presta un servicio a un precio igual al de la competencia. En este caso el Estado castiga a todas las empresas del sector acusándolas de coludir, de formar un cártel y de quitarle al consumidor la libertad de elección.
  3. La tercera situación donde el Estado castiga al sector privado es cuando una empresa vende sus productos a un precio mayor que el de la competencia y aun así ostenta una gran preferencia de parte de los consumidores. Para esta situación el Estado también tiene una coartada perfecta para justificar su accionar. Acusa a la empresa de aprovechar de su posición dominante.

Este acoso sistemático, a nivel mundial, contra el sector privado termina por destruir la verdadera competencia dentro de los mercados. Estas políticas estatales del control de la competencia logran unos objetivos contrarios para los cuales fueron, en teoría, concebidos. Al final el escenario al cual se converge tiene las siguientes características: unos mercados donde exista un solo producto, a un solo precio, donde solo exista una empresa encargada de esto y mejor que sea una empresa estatal.

Un ejemplo actual constituye el acoso de  contra . El Comisario Europeo Antimonopolio, el español , insiste en que  redirecciona sus búsquedas hacia sus propios productos. Entonces es aquí donde salta la gran pregunta ¿Esto es malo, va en contra de la libertad de elección de los consumidores? Pues no, hasta donde se tiene entendido Google no coacciona a los usuarios de internet para no usar los servicios de Bing, Ask o . Simplemente los servicios que presta Google son totalmente superiores al de los demás buscadores. Pero una vez más el Estado va detrás del éxito tratando de penalizarlo.

Lo peligroso de todo esto es que empresas como  (empresa que también ha sido fuertemente multada), en lugar de tratar de quitar cuota de mercado a la competencia buscando cómo mejorar sus servicios, prefieren gastar ingentes recursos en demandas y más demandas contra la competencia.

Esta política de Estado está maleducando a las empresas, estas prefieren las artimañas legales a la innovación, a la mejora constante y a la satisfacción del cliente como método de subir escalones dentro el mercado.

No quisiera que se crea en que todo esto se basa en la mala fe de la Comisión Europea o de otra instancia administrativa de cualquier país que se encarga de controlar la ¨sana competencia¨. Su problema, quizás, es que entienden la competencia como un punto teórico al cual se debe llegar, no importa qué ni cómo y no entienden la competencia como el sistema dinámico que es, donde las empresas deben competir duramente entre ellas y revalidarse diariamente en busca de mejorar sus beneficios.

Estos errores se pagan caro pues estas políticas crean problemas que el Estado luego achaca a los mercados y venden el aumento de programas y políticas como medio de solucionar estos problemas, es así como avanza la bola de nieve estatista, cada vez más grande, cada vez más dañina, alimentada de teorías equivocadas y que al final pagamos todo en forma de productos más caros e impuestos cada vez más altos.

Sobre el autor: Economista por la  la Mancha, “serial entrepreneur”, liberal libertario. Broker internacional de materias primas en Latirostris & Glama (www.lglama.com) Fundador de economiabolivia.net.