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Autor: Alejandro Ojeda Jiménez

Los formados jóvenes españoles podrían encontrar una vía de escape a su comprometida situación actual apostando por la creación de sus propias empresas.

Más de la mitad de los menores de 25 años en nuestro país no encuentra trabajo. Es un dato demoledor, teniendo en cuenta que si analizamos el perfil medio de estos jóvenes, obtenemos que la mayoría de ellos posee una gran formación y una buena cualificación.

El mercado laboral en España está estancado y la tendencia de los últimos meses hace reflejar que este año seguirá aumentando el desempleo juvenil. España se encuentra a la cabeza de  en desempleo juvenil junto con Grecia seguidas por Portugal e Italia.

Una de las soluciones que se les ofrece a estos jóvenes formados es la emigración al extranjero. Los destinos favoritos son Estados Unidos, Alemania o el Reino Unido ya que son países que fomentan la investigación y el desarrollo en los que los estudiantes españoles son recibidos con las manos abiertas.

En cambio, en este artículo propondré otra solución alternativa, que además puede contribuir a la creación de riqueza para nuestro país. La fórmula es simple, el autoempleo. Favorecer e incentivar la faceta emprendedora de los estudiantes.

Dejaremos a un lado los problemas económicos y personales que a priori puede tener esta vía alternativa de ocupación para comenzar con dos ejemplos. Un joven de 20 años, Jorge Dobón, estudiante de LADE y su amigo de 21, , estudiante de Telecomunicaciones decidieron crear una empresa propia con el fin de autoemplearse y apostar por una idea en común que para ellos tenía futuro.

Crearon juntos “Placeres Ibéricos”, un negocio de productos nacionales gourmet centrado en vinos, quesos, jamones y demás embutidos españoles. La empresa ha facturado 100.000 euros en su primer año de existencia y las previsiones hacen ver que este año se mejorarán los datos. Estos dos amigos son los emprendedores más jóvenes del país y en su primer año han conseguido un gran resultado con unas expectativas muy buenas para el futuro.

Uno de los casos menos conocidos es el de  fundador de Softonic con 22 años. La idea de Tomás era sencilla, crear un portal de descargas de software en español, ya que el resto de portales de descargas eran ingleses o norteamericanos. Actualmente Softonic es el primer portal del mundo en su sector, con 130 millones de usuarios en 10 idiomas. El año pasado facturó 45 millones de euros con un resultado neto de cerca de 25 millones.

Estos casos expuestos reflejan la puesta en funcionamiento de dos jóvenes españoles que decidieron creer en su proyecto y en sus ideas. La falta de financiación y de apoyo inicial no deben ser escollo para creer en una idea que puede ser muy rentable y puede ayudar a obtener el empleo soñado.

En nuestro país impera la cultura del miedo al fracaso. Para terminar me gustaría poner un último ejemplo que me llamó mucho la atención y creo que puede servir para luchar contra este miedo al fracaso.

Un joven jugador de baloncesto fue apartado del equipo tras un mal primer partido inicial y su entrenador le instó a que abandonara, ya que creía que no estaba hecho para eso. Él en cambio decidió luchar, creer en sí mismo y apostar por sus cualidades, entrenar duro y echar más horas en el pabellón. Ese chaval de instituto al que enfocaron a tirar la toalla es , el mejor jugador de baloncesto de la historia. A base de ganas, ilusión y coraje consiguió su meta.

Cuando al mítico jugador se le preguntó sobre este difícil periodo comentó “Don’t Be Afraid To Fail. Be Afraid Not To Try”, que traducido al español sería “Que no te asuste fallar. Asústate de no intentarlo”. Jóvenes, que no os asuste fracasar, asustaros de no creer en vuestros proyectos y no intentarlo.