El gobierno español sigue empeñado en recortar de donde haga falta para conseguir llegar al objetivo de déficit impuesto por . Y su objetivo no ha cambiado, se ha recortado otra vez por la vía fácil, el gasto en salario del funcionariado.

La medida conlleva la supresión de la paga extra de navidad. No se especifica que esta medida sea con carácter temporal, es decir sea vigente solo para este año y los funcionarios pierdan solo la paga extra de Navidad correspondiente a este ejercicio, por lo que parece que la medida conllevará la pérdida de la paga extra en este periodo y los sucesivos.

Y esta es la vida del nuevo empleado público. Los funcionarios siempre considerados por el resto de la población como ciudadanos de “lujo” al tener supuestos privilegios sociales, mejores horarios o ser juzgados como “vagos, parafraseando a la presidenta de la Comunidad de Madrid, , es el colectivo que más capacidad adquisitiva ha perdido.

Lo cierto es que este colectivo en la actualidad hace más por menos. Es decir se trabajan más horas a costa de recortarles su sueldo drásticamente. Con la eliminación de la paga extra de Navidad, los 2.690.000 empleados públicos, que se dice pronto, ven su capacidad adquisitiva temblar. El anterior presidente ya rebajó un 5% de sueldo y al principio de esta legislatura se les congeló el salario por segunda vez. Por si fuera poco han aumentado la jornada hasta las 37,5 horas semanales, cuando antes rondaba las 35 horas. Los últimos rumores apuntan que la jornada aumentará hasta las 40 horas semanales, es decir se aumentaría el 15% de las horas semanales, teniendo en cuenta la subida anterior.

Para finalizar, debemos de reseñar que las comunidades autónomas, principales estamentos que provocan el déficit en nuestro país, tienen 1.347.835 trabajadores públicas. Las nóminas se llevan el 40% de sus presupuestos, según datos oficiales. De ahí que los empleados lleven varios años sufriendo recortes de todo tipo: congelación y disminución de sueldos, aumento de horarios, reducción de complementos salariales.

En otras regiones como Cataluña, se ha buscado compensar la extinción de la paga extra con otras medidas que no empobrezcan tanto a la clase funcionarial. Sin embargo en nuestra comunidad autónoma esas medidas no han llegado, por lo que podemos destacar que los funcionarios de nuestra región tienen aun menos poder adquisitivo que algunos de sus colegas de otras regiones.

A esta medida de recorte salarial hay que añadirle además del a subida del IRPF, las subidas del Impuesto de Valor Añadido del 16 al 18 % primero y del 18 al 21% ahora. El gobierno actual prometió que no subiría los impuestos, y además de incumplir su promesa, lo hace aumentado uno los impuestos indirectos, es decir aquellos en los que da igual los ingresos que el contribuyente tenga. El IVA que paga  es el mismo IVA que paga un funcionario cualquiera, por ejemplo, un enfermero del SESCAM, afectado por todas las medidas expuestas anteriormente. La progresividad fiscal en nuestro país lamentablemente brilla por su ausencia.

Este es el “lujo” actual de los funcionarios españoles, como se puede observar una situación muy desfavorable si la comparamos con el resto de colectivos en nuestro país. La pérdida de la capacidad adquisitiva de los funcionarios, de acuerdo con el sindicato CSI-F, ha sido del 36% en los últimos cuatro años. Buen argumento para reactivar el consumo y pensar en la recuperación económica.