sidearea-img-1
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit, sed diam nonummy nibh euismod tincidunt ut laoreet dolore magna aliquam erat volutpat.
sidearea-img-2 sidearea-img-3 sidearea-img-4 sidearea-img-5

Recent News

Newsletter

[contact-form-7 404 "Not Found"]

Autor: Rubén Lozano Martínez

La semana pasada el Ejecutivo de Mariano Rajoy concretó una nueva serie de medidas para “reforzar” las entidades, y ya van dos en menos de cuatro meses. Parece ser que ha dado tiempo de sobra para observar que la reforma de febrero se quedaba corta. Este nuevo paquete de medidas se basa en tres puntos:

  • 30.000 millones en saneamientos que obligan a la banca a provisionar, que sumados a los 54.000 millones de la reforma de febrero hace un total de 84.000 millones.
  • La creación de sociedades inmobiliarias, se tratarán de nuevas sociedades obligatorias para todas las entidades con el fin de facilitar y acelerar la venta de viviendas a precios razonables.
  • Test de estrés por parte de dos expertos independientes y externos al sector financiero español, es una medida que le han exigido desde  con el fin de certificar una “banca solvente y saneada”.

Algo diferente para la misma historia de siempre. De Guindos dijo en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que “los bancos se tienen que dedicar a lo que saben, las actividades financieras”, y yo me pregunto si los bancos saben hacer algo relacionado con las actividades financieras. Porque como nos enseñan en asignaturas del área de financiera, el objetivo es el de maximizar el beneficio para los accionistas (obtener rentabilidades positivas) y tras estos 4 años largos de crisis se ha dejado en evidencia todo su planteamiento. Tal día como hoy hace 5 años  cotizaba la acción a 18,24, actualmente a 5,04, Santander a 13,38, actualmente a 4,72, Banesto a 17,52, actualmente a 2,86. Queda totalmente patentada la falta de principios y la incompetencia de todos los directivos de las entidades que siguen cobrando cifras astronómicas pese a la intervención pública (que van desde 300.000 a 600.000 euros anuales). Alguien se puede creer de verdad que una empresa puede ser rentable teniendo a personal con esos salarios, cobrando 150 veces más que un salario normal.

Desde el FMI aplauden y alagan la propuesta del Ejecutivo. Desde Gran Bretaña dicen que se trata de un cambio insuficiente. Normal que digan esto los británicos cuando la mayor casa de apuestas del Reino Unido paga a 1,10 euros cada euro invertido si finalmente España tiene que pedir ayuda oficialmente a alguno de los organismos como el FMI, BCE o la UE. Por Italia se paga a 3 euros y por Bélgica 5 euros. Sin embargo por Alemania 500 euros. Ahora entiendo por qué los “mercados” no paran de atacar la prima de riesgo española. Es muy triste y frustrante que se estén jugando con las esperanzas de un país entero.

Se suele decir que a la tercera va la vencida, ¿no? Veremos si esta reforma marca un punto de inflexión en el sector financiero y en el capital humano que lo forma.

Fuentes