La zona euro nació debido al proceso de integración que se fragua en Europa desde la firma del  de 1958. Más de cincuenta años de avances hasta llegar a un marco de una unión monetaria que supone compartir moneda, el euro, y por tanto ceder la política monetaria a un órgano central que es el BCE. Existen además rasgos de integración económica, como el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, y política.

En el momento que un país de la zona euro tiene problemas de solvencia los efectos sobre la moneda y única y el resto de países son inmediatos. Por este motivo, debido a la situación económica se han dado una serie de acontecimientos que han hecho tomar medidas de ayuda. Durante este período varios países de la Eurozona han tenido una crisis de confianza sin precedentes, con ataques especulativos sobre los bonos públicos de varios de sus miembros, turbulencias en sus mercados financieros y bursátiles, suponiendo una caída del valor cambiario de la moneda única y un contexto de incertidumbre y dificultad por alcanzar un acuerdo colectivo de soluciones que después de un año todavía persiste. Hace pocos años  y el  acordaron un plan de rescate de 750.000 millones de euros, para tratar de evitar que la crisis se extendiera por la eurozona. A esta medida se añadió la creación de un fondo de estabilización colectivo para la eurozona. Además todos los países europeos tuvieron que adoptar sus propios planes de ajuste de sus finanzas públicas, inaugurando una era de austeridad.

De momento son tres países los que están sufriendo con mayor intensidad el problema de la crisis. Grecia, Irlanda y Portugal ya han tenido que ser rescatadas aunque si repasamos el cómo, el cuándo y el por qué, vemos bastantes diferencias entre estos países y las distintas soluciones que se están llevando a cabo.

GRECIA

El país heleno fue el primero en el que se encendieron las alarmas. En octubre de 2009 el nuevo  anunciaba que la situación económica del país era catastrófica y que el déficit presupuestario para aquel año sería casi un 10% superior al que había anunciado el gobierno precedente. También reveló que se había disimulado el verdadero tamaño de sus deudas ante  desde hacía una década. A finales de ese año se bajaba la calificación del riesgo del bono griego y las dificultades de colocación fueron evidentes. Los planes de austeridad aplicados por las autoridades griegas no eran suficientes y sus posibles repercusiones en el resto de los países podían poner en peligro la credibilidad del euro. El  aprobaba contribuir, cuando fuese necesario, con un paquete de ayuda que incluyese financiación del FMI y europea, a través de préstamos centralizados por . Grecia solicitaba la ayuda financiera prevista para evitar la suspensión de pagos poniéndose en marcha el dispositivo europeo de apoyo. Estos préstamos se otorgaron condicionados a la puesta en marcha de políticas de austeridad por el , a tipos de interés no concesionales. El importe total del paquete financiero ascendía a 110.000 millones de euros en tres años, 80.000 fueron aportados por los Estados miembros de la zona del euro y los 30.000 millones restantes por el FMI. A día de hoy sigue pendiente un segundo rescate para el país griego que podría llegar a la cifra de los 60 000 millones de euros y ya se han oído voces de que Grecia puede abandonar la moneda única.

IRLANDA

El país anglosajón, que llegó a ser llamado el “Tigre Celta”, tuvo una época de crecimiento importante debido sobre todo a los beneficios fiscales que le suponía a las empresas afincarse en Irlanda, así como su contexto cultural y lingüístico que facilitaba la comunicación en todos los ámbitos. Los problemas comenzaron en 2008 con los problemas que sufrían sus tres mayores bancos. El Gobierno inyectaba unos 5.500 millones de euros y nacionalizaba el Anglo Irish Bank para amortiguar la situación financiera. El siguiente paso fue reducir el sueldo de los funcionarios y rebajar el gasto público en más de 10.000 millones de euros. Una medida cíclica pero necesaria en el segundo presupuestos de emergencia que se llevaba a cabo. Mientras tanto las agencias de calificación aumentaban el riesgo de la deuda irlandesa que ha pasado en apenas dos años de triple AAA a BB+. En noviembre de 2010 las recomendaciones del Eurogrupo pasaban por un rescate, el Gobierno presidido por el Primer Ministro Brian Cowen intentaba evitarlo a toda costa. Pero antes que terminara el año se aprobaba el Plan de rescate de la UE y del FMI que concedían unos 85.000 para la reestructuración de la banca y el saneamiento de las cuentas públicas. El pasado año, con la entrada del nuevo Primer Ministro  el objetivo se centró en realizar una reestructuración completa de la banca para dejar sólo dos grandes entidades.

PORTUGAL

La crisis portuguesa tiene una vertiente tanto económica como política. El presidente socialista Sócrates ganaba las elecciones legislativas a finales de 2009. Los presupuestos para 2010 se aprobaron sin problemas pero poco después, viendo los problemas que tenía el país luso para colocar la deuda y pagar intereses, el líder socialista proponía un Plan de medidas anticrísis con subidas del IVA y del IPRF. Los problemas económicos y los aumentos del riesgo financiero del país hacen que en menos de tres meses se aplicase otro nuevo plan de medidas más severas para intentar reducir en cuatro años el déficit a menos del 3 %. Antes de finales de 2010 se anunciaba un nuevo plan de medidas ya que los dos primeros no parecían funcionar y se volvía a incrementar el IVA, reducir el salario a los funcionarios y se aplicaron recortes en gasto e inversión. Pero ni con estas nuevas medidas se conseguía poner en el rumbo indicado al barco luso ya que la deuda soberana del país a cinco años se disparaba hasta el 8%. El Ejecutivo socialista presentaba por sorpresa, en marzo de 2011, un cuarto plan de ajuste que fue rechazado por la mayoría del pleno portugués haciendo que el presidente Socrátes presentase su dimisión y convocase unas elecciones anticipadas que tendrán lugar en junio. Todos estos problemas, tanto políticos como económicos, desembocaron en el rescate del país que asciende a 78.000 millones de euros.

ESPAÑA

Por su parte España, tras el cambio de gobierno y las nuevas mediadas adoptadas, parece resistir el envite de esta crisis a pesar de que nuestro país ha sido de los más perjudicados, si tenemos en cuenta que la burbuja de nuestro motor de crecimiento en los últimos años también se ha venido abajo. Se ha especulado con que el rescate a nuestro país se produciría pronto, pero de momento, el vicepresidente del , Vítor Constancio, lo ha descartado. Sólo el tiempo y el éxito de las nuevas medidas de ajuste que se están llevando a cabo dictarán el futuro de una economía que sin rescates o con ellos tardará mucho tiempo en vivir los años dorados de la última década, donde fuimos un gigante con pies de barro.