sidearea-img-1
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit, sed diam nonummy nibh euismod tincidunt ut laoreet dolore magna aliquam erat volutpat.
sidearea-img-2 sidearea-img-3 sidearea-img-4 sidearea-img-5

Recent News

Newsletter

[contact-form-7 404 "Not Found"]

Autora: Juani Perona Rodrigo

Este mismo martes Luciano Benetton, fundador del imperio de moda que lleva su nombre (con su más que conocido lema “United Colors of Benetton”), cedía a su hijo Alessandro la presidencia en la Asamblea General del grupo.

A sus 77 años de edad, el empresario italiano ha considerado que este es el momento adecuado para que el proceso de sucesión generacional tenga lugar en su empresa familiar y, aunque seguirá en la sociedad como miembro del , deja el testigo al segundo de sus cuatro hijos, quien deberá enfrentarse a la actual situación de recesión, demostrando que apuesta por la continuidad de la empresa creada por su padre.

Este grupo cuenta con más de 6.400 tiendas en 120 países del mundo y una cifra de negocios de, aproximadamente, 2.000 millones de euros. Sin embargo, registró en 2011 una caída de su beneficio neto de un 28,3% y un repliegue de sus ventas del 1%. Esto se ha debido a que Benetton está siendo relegado en los últimos años dentro de la industria textil por la efectividad que están teniendo las estrategias comerciales llevadas a cabo por sus dos principales rivales europeos, el gran imperio español Inditex y la empresa sueca H&M.

En contraste con el modelo de negocio del gigante Inditex, Benetton estaba subcontratando la mayor parte de la fabricación. Durante mucho tiempo se le consideró un ejemplo a seguir en su estrategia organizacional. En aquella época, Benetton sólo integraba ciertas actividades esenciales en su cadena de valor como, por ejemplo, los controles de calidad de la producción, mientras que subcontrataba el resto a pequeñas y medianas empresas del noreste de Italia, así como la distribución a comerciantes franquiciados.

Sin embargo, en vista de los cambios que se estaban produciendo en el mercado global y la creciente competencia de Inditex (con su marca  a la cabeza), H&M y Gap, Benetton decidió cambiar su estrategia y, para mejorar el control, empezó a integrar verticalmente diversos elementos de la cadena productiva tanto de proveedores como de distribuidores; diversificó la producción incluyendo artículos deportivos y creó una nueva marca para jóvenes, Sisley; así como también trasladó gran parte de su producción fuera de Italia para reducir costes de producción.

Todos estos cambios y decisiones estratégicas no han sido suficientes y sus resultados estos últimos años lo han demostrado. Por ello, este cambio generacional puede que llegue en el mejor momento. Debe ser visto con buenos ojos ya que supone que la empresa familiar ha conseguido pasar a una segunda generación sin problemas (lo que nos es nada fácil, y a la casuística me remito). Además, por lo que inicialmente se ha dado a conocer, el hijo Alessandro continuará con la razón de ser de la empresa, y aunque son tiempos difíciles, aún caben cambios que se dirijan a mejorar su posición.

Ahora, el nuevo presidente, deberá tomar grandes decisiones estratégicas para intentar relanzar la marca, que había visto reducida la capacidad de innovación que le había distinguido en el pasado, en un momento en el que los modelos de negocio de sus competidores están demostrando ser más efectivos y han supuesto unos cambios muy importantes en la industria donde opera.

Entre algunas de las medidas que ha comentado Alessandro Benetton que tomará están las de llevar a cabo un modelo más agresivo e invertir en innovación de productos ahora que sus competidores Zara y H&M proponen una moda más glamurosa. También existe la pretensión de crecer internacionalmente, consolidando su presencia en Europa, y, al mismo tiempo, dirigiéndose a Corea, Rusia, India y Turquía. Y, por último, otra de sus intenciones anunciadas ha sido la de “restringir” su gama de productos y “volver a los colores y los jerséis que contribuyeron a su éxito”.

Todas estas pretensiones son, de momento, tan sólo buenas intenciones, habrá que esperar a que se consolide su posición como presidente del grupo para poder observar las decisiones que finalmente se tomarán y los resultados que de ellas se derivan; mientras tanto, significativo resulta el hecho de que una de las primeras decisiones de la nueva dirección haya sido la salida de la Bolsa de Milán, lo que no es sino la firme pretensión de la familia por recuperar el control total del que antaño fue su imperio.