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Autor: Miguel Quintanilla de Torres – Asesor Financiero EFA – Miembro European Financial Planning Association –

El asesoramiento financiero atraviesa un momento delicado caracterizado por la desconfianza del inversor/ahorrador hacia el asesor y la inseguridad reinante, fruto de los no pocos problemas que la crisis en general y ciertos vehículos de inversión en particular han generado. La prensa se ha encargado de airear los problemas y cargar las armas contra el asesor financiero quien ha recibido críticas poniéndose en duda su profesionalidad. Pero ¿alguien se ha parado a pensar que parte de culpa de esta situación tiene el inversor/ahorrador? ¿Alguno de ellos ha hecho autocritica? Vivimos en un país acostumbrado a no hacer autocrítica, nadie asume su responsabilidad. Así escuchamos frases como “yo invertí en este producto porque me lo dijeron”, “me lo dijo mi banquero de toda la vida”. Es posible que en algún momento su banquero de toda la vida le ofreciera un préstamo más caro que el de otros entidad y usted decidió por sí mismo dejarle plantado tomando su propia elección y no dejándose llevar.¿Por qué nadie reconoce no haber pensado más allá del tipo de interés olvidando más variables y su situación personal?

No es posible que, al igual que en el crédito se nos olvidó, cegados por el tener lo más y mejor, que existe un peligro de sobre endeudamiento, en la inversión olvidáramos la máxima de rentabilidad-riesgo dando por buena cualquier rentabilidad obtenida sin tampoco pensar en la liquidez ni en el riesgo. Usted invertía y movía su dinero según una sola variable llamada rentabilidad olvidando que a mayor rentabilidad más riesgo y/o iliquidez. “Ya, pero es que me dijeron…”si, pero usted firmo cegado por aquel 6%.(no quiere decirse que este % sea una mala inversión pero puede que no sea adecuada para usted por sus necesidades futuras de liquidez por ejemplo).

Llegados a este punto me atrevo a decir que lo que este país necesita, además de unos buenos y preparados asesores financieros, es una cultura financiera de ahorradores e inversores que se adquiera, no como hasta ahora a base de estacazos, y si, desde la educación en la enseñanza obligatoria como una asignatura más. Así no nos encontraríamos con casos como pensar que invertir en un producto de renta fija significa la seguridad de no perder el capital invertido, o huir de la palabra fondo de inversión cual diablo olvidando que lo invertido en este vehículo de inversión está fuera del balance de cualquier entidad financiera,… Dos aspectos fundamentales que debe definir usted: qué quiere y con quién lo quiere.

¿Quiere el mayor tipo de interés y para todo su patrimonio sin importarle cuando le puede hacer falta y sin saber dónde y en que lo tiene invertido?(el proximo articulo hablaré de los diferentes riesgos financieros).Si usted es un camicace es muerte segura. Piense en su jubilación, o en los estudios de sus hijos, un contratiempo…Invierta según sus necesidades de liquidez presentes y futuras y no asuma más riesgo de los que conozca y controle, y en aquella parte que no ponga en juego su salud mental y la de los que le rodean y quiere.

No olvide que la inversión es una moneda con sus dos caras: rentabilidad y riesgo. Valore que un punto más de rentabilidad es un punto más de riesgo y/o de menor liquidez. Piense, reflexione que quiere con ese o aquel dinero.

Y olvídese de su cuñado bolsista que tan fenomenal le va con sus inversiones. Pregúntele porque no le cuenta sus pérdidas. Dígale la palabra “astroc”… le cambiará la cara. Aperture un plan de ahorro a sus sobrinos, probablemente lo necesiten para sus estudios…hágalo por su hermana.

El otro aspecto es ¿con quién?

¿Se ha preguntado que conocimiento tiene su asesor financiero? titulaciones, Master, acreditaciones…experiencia. ¿Le dejaría su flamante Ferrari a un piloto de cars? Entonces sus miles de euros, sus ahorros de toda la vida, ¿no son tan importantes para usted como lo es el Ferrari para ? Usted debe correr en la fórmula 1 con los mejores así que elija un buen coche fiable y seguro, y entrene, analice el circuito, conózcalo…