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Autor: Miguel Ángel Campayo Corominas

En los últimos algunos años, se ha desatado una locura tecnológica en todos sus ámbitos, como lo ha sido en el avance y difusión de las redes sociales, no sólo en los más jóvenes si no en gente de cualquier edad. Un dato significativo es que España es el 7º país en el mundo que más usa las redes sociales pues el 80% de los internautas pertenece a alguna de estas.

Entre sus ventajas, podemos destacar la gran interacción y participación que nos ofrecen las redes sociales, así como un despliegue total de la comunicación, pues gracias a estas, puedes estar en contacto con gente de todo el mundo o informarte de qué está pasando en el otro punto del mundo sin tener que esperar al periódico la mañana siguiente. Otra característica de las redes sociales es la oportunidad de conocer gente de cualquier edad, raza o cultura con un interés o gusto común, como también la posibilidad de compartir cuales son nuestras aficiones e ideas libremente produciéndose en muchos casos foros de debate y un intercambio de ideas entre los usuarios.

Cualquier persona puede acceder a una red social, ya sea de manera ociosa o incluso con motivos económicos pues las empresas que no quieren ser arrolladas por la crisis deben de buscar maneras alternativas para promocionarse a las puramente tradicionales, y el canal virtual ofrece una gran oportunidad debido a su bajo coste y a la cantidad de gente a la que se puede llegar. Otro ámbito en el que se ha mejorado gracias a las redes sociales, es a la hora de buscar empleo pues hay una mayor interacción entre oferentes y demandantes de empleo al existir una mayor y mejor información del mundo laboral.

Sin duda, la comunicación entre las personas ha mejorado si lo analizamos de manera cuantitativa, pero ¿Y cualitativamente? En mi opinión estamos sustituyendo hábitos de conducta como lo puede ser la realización de actividades deportivas por una excesiva dependencia o adicción con las redes sociales. Es por eso, por lo que se está perdiendo una interacción más directa entre las personas, sobre todo los más jóvenes, que se encuentran mucho más cómodos a través de la red, y todavía se hace mas remarcable este hecho en aquellas personas a las que les resulta más difícil relacionarse en persona.

Aplicaciones como Whatsapp pueden llegar a ser una violación de la privacidad pues no existen prácticamente barreras para que puedas comunicarte en todo momento con tus contactos, eso sin contar que las conversaciones privadas y datos de los usuarios que usan esta aplicación pertenecen a grandes multinacionales.

Por otro lado, creo que hace falta una regulación más estricta de las leyes para regular ciertas conductas que se producen en las redes sociales debido al anonimato en el que se escuda cierta parte de los usuarios. Otra realidad negativa es que al acceder a tanta información, es mucho más fácil que esté manipulada o simplemente sea falsa por lo que puede distorsionar la percepción del individuo de cara a la realidad.

En definitiva, debemos de tener el conocimiento de que las redes sociales son muy útiles para nuestra vida cotidiana pero siempre y cuando seamos conscientes de que son una mera herramienta en la que nos apoyamos para comunicarnos y que no es una prolongación del mundo social en el que vivimos.