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Autora: Guadalupe Arce González

Algo está cambiando en la economía mundial, y particularmente en el comercio internacional. Estos cambios están dando lugar a lo que algunos expertos denominan el “nuevo escenario del comercio internacional” caracterizado por un mayor dinamismo del comercio, unas relaciones comerciales más intensas y un aumento del número de países que participan activamente en el comercio mundial, con una creciente incorporación de los países en desarrollo.

De hecho, aunque son los países desarrollados los que siguen liderando el comercio, los países en desarrollo están alcanzando las primeras posiciones. El crecimiento acelerado de la cuota de exportación de los países emergentes ha estado liderado indudablemente por China.

China o “Zhōng guó”, que significa “país del centro”, es el cuarto país más grande del mundo en superficie y el más poblado, con más de 1338 millones de habitantes (, 2012). Pero además, desde 2009, es el primer exportador mundial y sus exportaciones ya suponen el 10,4% del comercio mundial en 2010 (WTO, 2010).

Pero, ¿qué nos vende China? Inmediatamente pensamos en las tiendas de todo a 1€, bienes de calidad media – baja, en definitiva, productos intensivos en mano de obra y poco contenido tecnológico. En 1990 alrededor de un 60% de sus exportaciones sí eran de baja tecnología, pero en 2005 la mayoría de sus exportaciones ya eran de manufacturas de alta tecnología (WTO y BCE, 2008), y fue en 2009 cuando las exportaciones dieron un giro definitivo y China se ha convertido en el primer exportador de bienes intensivos en alta tecnología, por delante de Estados Unidos, Alemania y Japón (UNCTAD, 2009).

También ha adquirido gran importancia en las exportaciones de partes y componentes, no sólo en China sino, en general, en los países asiáticos. Estas exportaciones han adquirido gran dinamismo a costa, fundamentalmente de las exportaciones de partes y componentes estadounidenses, que pasaron de representar el 1987 el 22% a ser en 2003 el 16% y japonesas, que pasaron de ser el 16% en 1987 a ser el 11% en 2003 (Kimura et al., 2007).

Esto nos muestra, sin lugar a dudas, que algo ha cambiando en China, que está sabiendo posicionarse entre los mejores. Y es que el gigante asiático está sabiendo aprovechar las redes internacionales de la producción, la amplia oferta de trabajadores y el creciente proceso de fragmentación internacional de la producción. Aunque también está echando mano de métodos que los países desarrollados miran con recelo como, por ejemplo, el mantenimiento del valor del Yuan (Renminbi) en valores artificialmente fijados por la autoridad monetaria y que no reflejan en absoluto el valor real de mercado de la moneda china.

China no para de crecer a pesar de la crisis, y gracias a su modelo de base exportadora, algunos expertos han afirmado que se podría convertir en la primera potencia mundial en 2030. Cada vez es más probable que el gigante asiático termine haciendo honor a su nombre y acabe por ser el centro económico mundial.

Todo lo que hemos dicho hasta ahora nos confirma que sí existe un nuevo escenario del comercio internacional con nuevos y duros competidores y un “nuevo esquema de ventajas comparativas”, que deja en evidencia las viejas Teorías del Comercio Internacional y que cada vez es más difícil para las empresas y para los países mantenerse en la corriente, mantener su cuota exportadora, sin ser aplastados por la competencia.

No obstante, también se abren nuevas posibilidades para las empresas de los países más desarrollados, que en una economía globalizada tienen a su disposición nuevas estrategias de organización de la producción y que serán los países que sepan aprovecharse de esto los que se podrán mantener en la carrera por la competitividad.

FUENTES:

: “Globalización, comercio y macroeconomía de la zona euro”. Boletín mensual, enero 2008.

Banco Mundial: http://datos.bancomundial.org/pais/china

Kimura, F., Takahashi, Y. y Hayakawa, K. (2007): “Fragmentation and parts and components trade: Comparison between East Asia and Europe”. North American Journal of economics and Finance, vol. 18 (1), pp. 23–40.

UNCTAD: “Information Economy Report, 2009”.

World International Trade: Informe sobre el comercio mundial 2008.

World International Trade: Informe sobre el comercio mundial 201