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Autor: Sergio Álvarez Piqueras

España sufre, actualmente, una tasa de paro del 22.85% y las estimaciones pronostican que la tasa aumentará y que podrá superar el 23,8%. Un dato demoledor para cualquier economía. No hay más que comparar esta tasa con la de otros países como Alemania (6.80%), Reino Unido (8.40%) o Francia (9.30%), la media de la Eurozona se sitúa en torno al 10.40% y países como EEUU o Japón (después de sufrir un gran desastre natural) sufren tasas del 8.30% y 4.6% respectivamente; incluso los países rescatados Grecia, Irlanda y Portugal tienen unos datos de paro mejores que los nuestros.

Detallando más el paro español y sus consecuencias, observamos que según el  (INE) la población activa española es de 23,08 mill de personas de las cuales trabajan 17,08 mill y se encuentran paradas 5,2 mill. Debemos añadir también a la población pasiva, menores de 16 años, estudiantes, jubilados y personas que ni tienen empleo ni lo buscan, en total suman una cantidad aproximada de 23,8 mill de personas.

Es decir, 17,01 mill de trabajadores tienen que mantener a 29,1 mill de personas (la suma de parados más población pasiva) que no están cotizando en estos instantes pero que sí se benefician de los servicios y transferencias que ofrece el Estado. Además hay que añadir otros datos escalofriantes, 1,5 mill de familias tienen a todos sus miembros sin trabajo y otro medio millón de hogares no tiene ningún ingreso, debido a que se les ha acabado la prestación por desempleo. La pregunta obligada es ¿hasta cuando podrá aguantar esto la economía española? Y aún más escalofriante ¿hasta cuándo podrá aguantar esto la población?

Si analizamos más detalladamente los 5.2 mill parados podemos observar varios detalles significativos que nos ayudarán a entender como hemos llegado a estos niveles tan alarmantes y que hay que hacer para solucionar esta situación.

En este gráfico podemos observar como los niveles de paro de los sectores Servicios y  son “normales”, definiendo como normal los niveles de paro del resto de países, en cambio en sectores como la Agricultura y la Construcción, en dos sectores que desde hace años el Estado ha estado fomentando (por activa, como la ayuda PER en la agricultura, medida de carácter temporal que se ha aplicado como definitivo o por pasiva como con la Construcción al permitir la especulación) hay unos niveles insostenibles y desproporcionados.

Este gráfico complementa al anterior, el paro afecta muy seriamente a los jóvenes, con unos datos que exceden cualquier máximo imaginable. Hay que reorientar todos esos jóvenes ex trabajadores de la Construcción y de la Agricultura a otros en los que haga falta personal. Hay que mejorar su cualificación y su formación. Principalmente porque, por lo general, son trabajadores con bajos niveles de estudios para que se puedan adaptarse a otros ámbitos de trabajo. En definitiva, si no se trabaja, se estudia y se adquiere formación útil para el futuro.

En este podemos observar la abismal diferencia entre un individuo formado y uno sin formación. El nivel de ocupación de los universitarios se sitúa en torno al 95%, es decir, en personas con estudios universitarios de entre 34-54 años la tasa de paro es menor del 5%. En cambio en la población sin nivel de estudio (es decir, sin la ESO) su ocupación apenas supera el 60%.

Como conclusión podemos afirmar que el paro en España supone un gran problema, si no el que más, los altos niveles de parados supone que el consumo se encuentre bajo mínimos, los ingresos del Estado disminuyan, se cree desconfianza… Sin embargo el principal factor para un el alto nivel de desempleo está bien identificado y la solución al problema está ahí, solo hace falta aplicarla.

Sin embargo no toda la responsabilidad es del Sector Público. La educación es España es de calidad y accesible a todo el mundo, si el individuo en cuestión no quiere mejorar su formación, es responsabilidad suya y el no encontrar un puesto de trabajo digno es consecuencia de sus propias decisiones y no de la situación económica. Evidentemente nadie se salva de la crisis pero se afronta mucho con preparación que sin ella y para tenerla solo es necesario, como se dice popularmente, “hincar los codos”.

Fuentes

http://javiersevillano.es/EPA.htm

http://www.fedeablogs.net/economia/

http://www.ine.es